jueves, 9 de febrero de 2012
El foco
El Telediario de ayer, miércoles,
dedicó quince minutos largos a informar sobre el debate celebrado en el
Congreso de los Diputados esa misma mañana, en el que Rajoy se enfrentaba por
vez primera a un Rubalcaba convertido ya en Secretario General del PSOE. Son
tantos los grupos políticos que hay en la cámara en esta legislatura, que a
poco que se quiera dar un pequeño corte de sus intervenciones se tiene que
ampliar el espacio informativo dedicado a las sesiones parlamentarias. Además,
el debate de ayer tenía especial importancia informativa. En cualquier caso, me
parece estupendo que los medios de comunicación ―y especialmente la televisión
pública― sean generosos con el tiempo dedicado a la información política. Hace
falta, a pesar de todo.
En ese tiempo dedicado por la televisión estatal al debate parlamentario, millones de españoles pudieron ver la confrontación de ideas y argumentos entre el Presidente del Gobierno y los líderes de la oposición. Igual ocurrió con los informativos de cadenas privadas, en las principales emisoras de radio, en los cinco o seis periódicos de tirada nacional y en las páginas de nacional y de opinión de los diarios regionales. Hoy nos desayunamos con los malos presagios de Rajoy, con los reproches y las propuestas de Rubalcaba, y con otros muchos datos y opiniones sobre política nacional e internacional que nos ofrecen los medios. Y esas palabras y esos datos se comentarán en el bar de la esquina con el primer café de la mañana, en las paradas para almorzar de los trabajos y en la mesa familiar a la hora de la comida. Se comentarán mucho o poco, a veces con más profundidad y otras con menos. Pero se comentarán. Rajoy dijo ayer en el Congreso que a finales de año habrá más paro todavía; algo que para algunos será motivo de decepción y reproche, y para otros la inevitable consecuencia de la herencia recibida. Pero, ¿quién habla de la última sesión de control al Gobierno en la Asamblea Regional? ¿En qué bar de Fuente Álamo se comentan, con el primer café de la mañana, las decisiones adoptadas la semana pasada en el Pleno del Ayuntamiento?
Hoy, la mayor parte del dinero
público lo administran las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos. Son también
estas Administraciones las que gestionan los servicios más importantes, como la
Sanidad y la Educación: las que inciden de una forma más directa en el
bienestar de los ciudadanos. Y no hablemos ya de carreteras, turismo, comercio
o servicios sociales, por citar sólo algunas competencias regionales. Sin
embargo, después de 33 años de democracia y de Estado de las Autonomías, los
españoles seguimos realizando nuestras reflexiones y valoraciones políticas en
un marco casi exclusivamente nacional. No terminamos de ver la trascendencia
política de lo que hay por encima del Estado (la Unión Europea, el mundo
global), ni la enorme importancia política y presupuestaria de lo que hay por
debajo (Comunidades Autónomas y Ayuntamientos). Por supuesto que hay gente que
lee los periódicos regionales y locales, y que tiene una posición sobre los
principales asuntos de la actualidad autonómica y municipal; pero son una
minoría en el conjunto de la población. Para una mayoría de españoles, y no
digamos ya de murcianos, el foco de su opinión política se dirige casi en
exclusiva hacia Madrid.
En esto es determinante la
preeminencia de los medios de comunicación de ámbito nacional sobre los
regionales y locales. Son aquéllos los que, en definitiva, forjan una opinión
pública orientada a la política nacional en una proporción muy superior a la
que correspondería por peso político y presupuestario. Pero también, quizá, dejó
su huella el caudillismo del «régimen anterior»: es un solo hombre ―entonces
Franco, ahora el Presidente del Gobierno de turno― el timonel de la patria, el
que la conduce personalmente al éxito o al fracaso con sus providenciales
decisiones.
Esta incorrecta (o
desproporcionada) focalización nacional del debate político conduce a
resultados como la conversación escuchada por un amigo en el Hospital ‘Santa
Lucía’ de Cartagena. Estando en cola para pagar el tiquet del aparcamiento ―que
es de pago por decisión de nuestro Gobierno regional―, un hombre de mediana
edad le dijo a su mujer: «¡Esto es lo único que nos han dejado los socialistas
y el hijoputa de Zapatero: pagar, pagar y pagar!». Y eso después de 30 años de
autonomía en la Región de Murcia, de 16 años de gobierno del Partido Popular con
Valcárcel al frente de nuestra Comunidad Autónoma; y después de 10 años desde que
se transfirieron las competencias sanitarias a Murcia. El hospital lo habrá
construido la Comunidad Autónoma y habrá sido su Gobierno el que haya decidido
―con sus motivos, los que sean― que el aparcamiento sea de pago. Pero hay que
ver cuánto da de sí el Principio de
Culpabilidad Universal de Zapatero, que todo lo cubre más allá, incluso, de
su muerte política (gracias al incuestionable derecho de herencia). Y qué
cómodos están algunos en sus responsabilidades regionales y municipales, después
de 16 años, lejos del foco fiscalizador de la opinión pública mayoritaria.
Corregir esto debe ser un objetivo
irrenunciable para quienes estamos en la oposición en zonas de penumbra
informativa; no sólo por nuestros legítimos intereses electorales, sino también
por la salud de la democracia. Sin foco no hay opinión pública; sin opinión
pública no hay una completa rendición de cuentas; y sin ésta, la democracia languidece,
se atrofia y enferma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)













2 comentarios:
A los "burros" no animales claro, cuando se oye una opinión de esas--..que Zapatero nos ha dejado una herencia de pagar y pagar..--hay que contestarle y aunque sea muy breve explicárselo, así como las medidas que está tomando Rajoy, yo cada vez que puedo, cuando oigo algún comentario de esos, muy educadamente se lo explico a quien sea.
Ah¡ a Garzón lo han inhabilitado por investigar ¿CASOS DE CORRUPCIÓN? (Gürtel).
Luisa, Luisa, que noooo, que a Garzon no lo han inhabilitado por investigar, coñe, que no te enteras, que a Garzon lo han inhabilitado por investigar mal, coñeeee.
Tira de hemerotecas y me dices como instruyó la Operacion Necora, donde despues de tanto bombo y platillo, apenas se sacó nada en claro.
Que te parecería que en tu casa hubieses microfonos con en los tiempos de la R.D.A.?
A mi no me gustaría.
Luisa te recuerdo que el fin no justifica los medios, ehhhh.
Publicar un comentario en la entrada