miércoles, 1 de junio de 2011

Yo también me indigné

Comparto buena parte de los objetivos del movimiento 15-M, y respeto hasta cierto punto algunos de sus métodos. Pero como miembro ―pequeño, insignificante, pero miembro al fin y al cabo― de la mal llamada clase política a la que dicen combatir, no me cabe más remedio que mantenerme al margen y seguir mi camino dentro del sistema. Sin embargo, yo en su momento también me indigné como ellos, y me sigo indignando cada día con las cosas que no me gustan y que se pueden cambiar.
La derrota del Partido Socialista de la Región de Murcia en las elecciones municipales y autonómicas de 2007, especialmente severa en Fuente Álamo, fue un aldabonazo en mi conciencia que me hizo despertar y dar el salto a la política activa. Lo que me indignó entonces no fue la victoria del Partido Popular como tal, sino cosas como comprobar que una mayoría de murcianos desconocían que la Educación y la Sanidad eran competencias transferidas a la Comunidad Autónoma desde hacía años; o escuchar a una mujer de mi pueblo decir «yo he votado a María Antonia porque las rondas se han quedado 'mu bonicas'», pero completamente ajena al agujero presupuestario que ya en 2007, antes del comienzo de la crisis, se estaba produciendo en el Ayuntamiento de Fuente Álamo, con un gasto público galopante y unas previsiones de ingresos completamente disparatadas. Me indignaba entonces ―y todavía hoy― que hubiera demasiados ciudadanos sin la información suficiente para decidir su voto con una mínima amplitud de criterios. Pero la solución a ese problema no podía consistir (ni entonces ni ahora) en negar la legitimidad de esos votos, ni en sentarse en una plaza exigiendo una democracia real. Por el contrario, había que echarse a andar. Y los socialistas de Fuente Álamo nos pusimos a andar (también en sentido literal) para llevar esa información a todos los rincones del municipio.
Me indigna que, cuatro años después, el debate en estas elecciones se haya simplificado y desenfocado hasta límites preocupantes. En la izquierda de la izquierda se quejan de la falta de autonomía de la política frente a la economía, mientras en la derecha, por interés electoral, se abonan a la idea justamente contraria: que la marcha de la economía depende por completo de las decisiones políticas. Después de treinta y tres años de democracia, muchos españoles siguen pensando que un solo hombre providencial, con sus decisiones, puede levantar España o puede arruinarla. Como si el sistema económico no fuera suficientemente autónomo y complejo para tomar sus propios derroteros, guiado por la mano invisible de los mercados (de todos los mercados, incluidos esos en los que usted y yo tomamos nuestras pequeñas decisiones económicas). Como si aquí nadie hubiera cometido excesos y errores, empezando, por supuesto, por el sector privado. Como si las Cajas de Ahorros, controladas por políticos autonómicos de distinto signo, no se hubieran entregado sin freno al frenesí constructor, cuando media España especulaba contra la otra media. Como si en la Región de Murcia, empezando por su sociedad civil y por su clase empresarial y terminando por el Gobierno regional, no se hubieran realizado apuestas económicas equivocadas. Como si Madrid, Navarra, País Vasco o La Rioja, comunidades todas ellas con tasas de paro inferiores al 16%, no formaran parte de la maltrecha España de Zapatero. Como si Ramón Luis Valcárcel, tras 16 años de gestión, no presentara las cifras que presenta en el paro (26%), el abandono educativo, el déficit público o la renta per cápita.
Zapatero habrá cometido algunos errores en la gestión de la crisis, sin duda, pero resulta paradójico que se le castigue premiando electoralmente a alcaldes y presidentes autonómicos que han cometido errores proporcionalmente más graves. Todo esto me indigna, ¡claro que me indigna!, pero no tengo ningún derecho a calificar esta democracia como no real sólo porque no me gusten los resultados que han arrojado las urnas.
Los indignados que hoy acampan en las principales ciudades de España podrán llevar toda la razón del mundo, pero mientras ellos llenaban las plazas el PP llenaba las urnas, que es donde se expresa la voluntad del pueblo en una democracia real ―perfectible, pero real― como la nuestra.
Yo también me indigné y lo sigo haciendo cada día, pero mi indignación me lleva a luchar desde dentro. Hay mucho por hacer dentro del sistema (más de lo que parece), pero es verdad que requiere bastante esfuerzo y que dicho esfuerzo no resulta tan romántico como acampar en una plaza para ensayar métodos asamblearios de democracia directa. No valen excusas, porque no es cierto que los partidos políticos sean estructuras tan cerradas y endogámicas como dicen. Lo que ocurre es que dejamos la puerta abierta y casi nunca entra nadie. Pero pasen, pasen y vean. Afíliense al partido que más y mejor represente sus ideas. Si no les convence algo de lo que ven, intenten cambiarlo desde dentro. Y si no lo logran, funden un partido nuevo a su medida. Y adelante, a trabajar. No es fácil y no siempre se obtienen los resultados merecidos o deseados, pero es el único camino. Además, si todos los exquisitos permanecen fuera de los partidos, maldiciendo cómodamente a la clase política, ¿quién va a lograr las exquisiteces que luego se le demandan a las instituciones: la superación de la crisis, el pleno empleo, la eficacia de la Administración, la eficiencia de los presupuestos, la justicia social o la democracia real?
Queremos arreglar nada menos que el sistema ―cuando no cambiarlo―, pero antes no nos esforzamos por mejorar lo que tenemos más cerca: la asociación de vecinos o de padres, el sindicato, la agrupación local de nuestro partido, el Ayuntamiento… Pero la realidad económica, social y política no es un juego de todo o nada. El futuro se construye despacio y con piedras pequeñas. Convencidos de esto, en el PSOE de Fuente Álamo nos embarcamos en una misión tan imposible como la del 15-M. Y nos pusimos manos a la obra. Después de mucho trabajo, no hemos alcanzado nuestro objetivo pero hemos logrado recorrer la mitad del camino. Cuesta arriba y con el viento en contra. Sin revoluciones, pero con esfuerzo. Y estamos satisfechos. Quien quiera que se siente en la plaza; pero nosotros vamos a seguir andando.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena Antonio por tu elocuencia,por supuesto que hay mucha gente indignada...y en todas las instituciones.
Solo se necesitan lideres que alzen su voz y TU lo eres,independientemente del partido que representes.
Animo y no desistais el camino ya ha empezado a andarse.

Antonio J. García Conesa dijo...

Digo que "el futuro se construye despacio y con piedras pequeñas" evocando el artículo El socialista que cargaba una piedra, de José Andrés Torres Mora. Os lo recomiendo.

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo, Antonio. Me parece un análisis acertado y una filosofía esperanzadora. A seguir trabajando.

Antonio Villaescusa Soriano dijo...

Comparto tu indignación y tu reacción a esa indignación que no es otra que la acción política.
Cuenta conmigo
Antonio Villaescusa (Yecla)

Anónimo dijo...

Como me he sentido yó? Cuando en el programa del PP, en las pasadas elecciones municipales, en mi pueblo, proponia todo aquello que llevo reivindicando varios años.
Cosas que aunque necesareas, van tardias.
Que ha pasado con mi propuesta al PSOE?
Quizás el PP la lleve en su programa en 2015. Otros tantos años perdidos por los dos partidos mayoritarios.

Anónimo dijo...

Im-presionante. Sublime. Mágnigo. Genial.

Juanlo dijo...

Muchos de los que estamos "dentro" es precisamente porque pensamos que las cosas se cambian DESDE donde se pueden cambiar. La perspectiva es distinta y el trabajo que tenemos que hacer es ingente.
Yo quiero ahondar la invitación, vengan, pasen y vean, indignense y sobre todo ACTUEN.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en casi todo.El problema de la actual de nuestra democracia es la ignorancia de gran parte de los votantes,y tu interés en proporcionar información me parece magnífico.Pero no puedo estar de acuerdo en tu planteamiento de cómo cambiar un partido.En un pueblo,un hombre de a pie puede cambiar ciertas cosas en el partido al que se afilie,pero reconozcamos que es casi imposible "menear" los cimientos de los aparatos estatales.Y de fundar un propio partido ni hablemos,más con esta ley electoral,y por el dinero que supone.Estas personas que están en la plazas "indignados" se quejan de que un partido supuestamente de izquierdas se haya plegado toda una legislatura a los designios de los mercados y de una UE liderada por la derecha.Se quejan de que no se aumenten los impuestos a los más ricos y sí a las clases medias,que dejan campar a sus anchas a las SICAVs.Que aumenten impuestos como el IVA,que no son progresivos y afectan a toda la sociedad.No soportan ver a unos partidos que piden esfuerzos a los ciudadanos y no se recortan sus privilegios,dietas,y además,llevan en sus listas a imputados por corrupción.Los ciudadanos ya hacemos nuestros esfuerzos,¿pero dónde están los suyos?
Creo que la gente individualmente puede(y debe) hacer mucho por su comunidad,pero para llegar a cambiar cosas más arriba hacen falta movimientos como estos,que escandalicen y que salgan en los medios de comunicación para dar voz a tanta gente.
A su vez,lo que a mí también me indigna es que a su vez,gran parte de los "indignados" confunda elecciones autonómicas y municipales con elecciones generales.Que intenten protestar mediante el voto nulo o en blanco contra esa "casta política" que vive entre lujos,alejados de la ciudadanía y de la propia ideología del partido solo en busca de un puñado de votos,cuando realmente están castigando a gente de a pie,que intenta hacer de su municipio un municipio mejor.Estoy muy de acuerdo contigo,con tus propuestas,tus ideales,con indignarte por esas asociaciones tan burdas que hace cierta gente(veáse la señora de las "plazas bonicas").Creo que nuestros pueblos necesitan gente como tú.Pero también necesitamos movimientos como este,que quiere ir más allá de su ayuntamiento,de su comunidad,y que lo que quiere es cambiar un sistema injusto que hace insoportable el día a día de tanta gente.

Anónimo dijo...

No, indignense, no. ya estan ustedes bastante indignados, cabreados diria yo, recomidos,desconsolados,apabullados,abulicados,pero no porque España esté asi, sino porque su partido, ese psoe rubalcabeño y zapateril,dos pajaros de un tiro,no tiene capacidad de nada, tan solo de despotricar maliciosamente de la derecha. ustedes, ellos, que no se resignan a la derrota de la guerra franquista, continuan en la lucha como si fuera aun el 1 de abril de 1939. los doberman los tienen preparados y los sacan antes de que pongan las urnas, siempre, siempre. pero ahora se equivocaron, y lo que creian vuelco electoral se ha vuelto voltereta izquierdilla. lo siento pero el azul tardara en vorrarse de España. En tanto en cuanto,amen Jesus, sigan elucubrando con mitines merengados y elocuente palabrería de pasillo filipino.
salud, camaradas.

Antonio Ruiz dijo...

!Al fache este le ha gustado!, no ha escatimado adjetivos calificativos. ..¿Cuando Murcia generaba más empleo que la media, merito de Valcarcel; ahora genera más paro; merito de Zapatero? .... Claro como habeis dicho, Madrid, Navarra, La Rioja son del PP, y no tienen este paro.

ANDRES B. dijo...

Hola Antonio, aquí está el que estaba indignado, sigo indignado, y creo que siempre - mientras no cambien las circunstancias, el sistema capitalista, bipartidista, anacrónico, de doble moral, e insolidario - estaré indignado.

Ahora igual responderá algún aprendí de facha, o facha declarado, que lo que me pasa es que la indignación es por haber perdido el concejal, pero me da igual que hablen, como son anónimos, no existen, que bastante trabajo tienen con no poder su nombre. En cuanto a ese motivo la indignación se me pasó el mismo lunes día 23, y ahora el resultado para nuestro pueblo ha sido el siguiente: menos pluralidad en lo plenos, como no podía ser de otra forma, será mucho más fácil pasar el rodillo a nuestra querida alcaldesa, y un dolor de cabeza menos al tener una mosca cojonera encima, en fin, el pueblo siempre tiene la razón y punto pelota, me queda el consuelo, que aquí no nos han votado, pero hemos tenido un millón setecientos votos en toda España, seguramente será que todos estos no tienen tele, y votarón con un poco de sentido común, y no votarón al Barsa o al Madrid, o sea bipartidismo, - capitalista, bipartidista, anacrónico, de doble moral, e insolidario.


Donde perdimos alcaldías o concejalías nos entristecimos, donde las ganamos estamos alegres. Con ello, el corazón colectivo de IU, está moderadamente satisfecho. Más concejalías, alcaldías y más presencia en los parlamentos autonómicos. Nos hemos consolidado, avanzando, como la tercera fuerza política de éste país. Eso nadie lo puede poner en duda.

Y ahora a lo que toca, YO SOY INDIGNADO, YO SOY ANTISISTEMA, porque las plazas de las ciudades, se han llenado de gente, la mayoría muy joven que, a su manera, han decido que no quieren ser la generación perdida, que quieren ayudar a rescatar una democracia amputada, castrada, que no les gusta lo que hay, que quieren ser protagonistas de su historia y que en la mayoría de los casos han descubierto al opresor. Ahí están también nuestros hijos, nuestros amigos, los jóvenes de IU. Hay que estar con ellos, respetando su diversidad, su pluralismo, incluso su apartidismo. Somos parte de ellos y ellas y ahí hay que estar con las manos tendidas.

Saludos de Andrés Barcelona

Mayálamo dijo...

Que empiece la función!!!No se queden como meros espectadores y demos la oportunidad a las personas que se comprometen y tienen la convicción de que mejorar siempre es posible.Yo doy todo mi apoyo a Antonio Jesús...Nos vamos sumando,dentro de 4 años vamos a ser muchos más.

Aula abierta dijo...

Comparto tu reflexión sobre los acampados en las plazas de las ciudades desde el 15 de mayo, pero creo como dice José Luis Sampedro que este fenómeno es una toma de conciencia politica de los que participan en las mismas. Por ello es bueno este proceso que va a acercar a la politica a muchos que estaban muy desligados de ella. Tambien queria comentarte que pienso que debemos participar en actividades económicas creativas e imaginativas que supongan nuevas formas de solucionar las necesidades de bienes materiales y culturales, respetando el medio ambiente y la dignidad de los trabajadores.

Anónimo dijo...

joder, que te traten de imbecil es que es inaguantable. Que te digan que estan contentos por perder un concejal, que te digan que los del 15 M acceden a la politica y se indignan, cuando ves los reportaje de TV y te encuentras las feministas, los yonkis, los de la raftas, los abortistas, los antitaurinos, los de las autochabolas, los del todo vale, los maripines, las maripines, los okupas, los arrastraos, los sobaos, los snifaores. Esos?, esos van a hacer politica y pais? Vamos no te jode, charles boyer. Los ilusos de las vias verdes? los paniaguaos suburbiales? Esos me van a sacar de la crisis, con el banjo y las flores colgando de la mierda que llevan en el pelo? Venga hombre, dentro de cuatro años le voto al PP y por supuesto al de fuentealamo,para indignar al cifa e indignar un poco al psoe que esta vez ha bebido en panal, pero le llegará a picar el aguijon de la abeja maya. Salud y forza pa la dura travesia que espera.