lunes, 13 de junio de 2011

Nueva etapa


Prometiendo el cargo

El sábado se constituyó el Ayuntamiento de Fuente Álamo, con la toma de posesión de los nuevos concejales y la elección de la alcaldesa. Se abre así una nueva etapa donde el Grupo Municipal Socialista, con el doble de concejales y ya como alternativa real de gobierno, habrá de desarrollar su labor de oposición, con firmeza pero con responsabilidad.
En la entrada que publiqué la misma noche de las elecciones, anuncié que más adelante realizaría un análisis más detallado de los resultados. Pero no lo voy a hacer. Tratándose de una reflexión pública, no quiero ser al mismo tiempo sujeto y objeto del análisis político. Prefiero que lo hagáis vosotros con vuestros comentarios, pero con criterio, con argumentos y con el respeto que nos debemos todos.
Sólo quiero reiterar nuestra moderada satisfacción por los resultados obtenidos en Fuente Álamo. Todas las felicitaciones que estoy recibiendo estos días, dentro y fuera del municipio y por personas de todos los signos políticos, corroboran que hay motivos que la justifican.

El nuevo Grupo Municipal Socialista... a contracorriente y a contraluz
 
La Corporación al completo

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Despues de las elecciones a cada cual le toca lo que le toca. Al equipo del PP a gobernar (a ver como sacan el carro del barro) y a la oposición a controlar ferreamente al gobierno y sobre todo a proponer iniciativas porque desde el PSOE sois una alternativa de gobierno muy real.

Anónimo dijo...

Me han dicho que MariaAntonia juró su cargo con la mano derecha levanta ¿por que tu no lo haces? En la tele tambien sale como lo hace ella.

Antonio J. García Conesa dijo...

Yo sólo había visto jurar con la mano levantada a los Presidentes de los Estados Unidos. En España ni los Presidentes del Gobierno ni los Ministros (ni creo que ningún otro cargo) hace ese gesto, más propio de países donde hay una persona (normalmente un juez) que le toma el juramento al cargo público. Pero no es así en la tradición española. De hecho, niguno de los concejales del PP alzó la mano para jurar su cargo.